Bonsmara: La vaca que nació en un laboratorio sudafricano y hoy compite en el norte argentino
La raza Bonsmara llegó a la Argentina hace pocos años y ya se extiende desde el río Colorado hacia el norte. Conversamos con Julia Aras, gerente de la raza en el país, sobre por qué un animal creado en Sudáfrica durante la Segunda Guerra Mundial encaja tan bien en el campo argentino.
Hay una imagen que cuesta acomodar. Cuando en la Argentina hablamos de África, pensamos en safaris, en paisajes, en fauna. Rara vez pensamos en laboratorios, en planillas de datos y en mejoramiento genético riguroso.
Y sin embargo, la Bonsmara, una de las razas bovinas que más rápido está creciendo en el norte argentino, nació exactamente de ahí. De un científico, un problema productivo concreto y una obsesión por medirlo todo.
Un científico, una encomienda del gobierno y veinte años de mediciones
En plena Segunda Guerra Mundial, el gobierno sudafricano encargó a Jan Bonsma, una de las figuras centrales de la zootecnia moderna, que resolviera un problema que traía a maltraer a los ganaderos de su país: las razas europeas importadas no soportaban el calor, las garrapatas y la escasez de forraje, y las razas locales no daban la calidad de carne que el mercado pedía.
Bonsma no eligió un atajo. Empezó a cruzar y, sobre todo, a medir. Presión arterial, temperatura corporal, frecuencia respiratoria. Animal por animal, cruza por cruza.
“Cuando hoy empezamos a hablar de genómica y de RFI, todas esas cosas él ya las estaba evaluando durante la Segunda Guerra Mundial”, nos cuenta Julia Aras, gerenta de Bonsmara Argentina.
El resultado fue una raza compuesta: Afrikaner, el equivalente sudafricano a nuestra criolla, un animal adaptado a lo largo de siglos a las condiciones africanas, combinado con Shorthorn y Hereford, que aportaron la calidad de carne y la habilidad materna.
Qué hace bien, en criollo
Lo que se buscaba era simple de enunciar y difícil de lograr: un animal eficiente y productivo. En la práctica, la Bonsmara aporta cuatro cosas que el productor argentino reconoce enseguida.
Se adapta a lo peor
Es una raza pensada para ambientes con pocas lluvias y oferta forrajera pobre. Julia hace una comparación que ordena todo el asunto: “La Rioja es muy parecido a lo que es el norte de Sudáfrica”. Mismo tipo de ambiente, misma exigencia.
Es notablemente fértil
Es una vaca que puede quedar preñada y seguir criando el ternero al pie. En Sudáfrica esto lleva a una práctica que sorprende a cualquier ganadero argentino acostumbrado al destete precoz: allá el destete es natural. El ternero deja solo a la madre, y la madre ya está preñada de nuevo.
Es mansa
Esto suena menor y no lo es. En sistemas extensivos, y los argentinos son todavía más extensivos que los sudafricanos, poder caminar entre los animales, cruzarte con una vaca en el camino sin que salga disparada, atender un ternero recién parido sin que la madre te atropelle, es una ventaja de manejo enorme y cotidiana.
Da buena carne
No es un animal de frame extremo. “Ni muy grande ni muy chico”, resume Julia. “Los extremos nunca son buenos.”
Dónde está hoy en la Argentina
La respuesta corta: del río Colorado hacia el norte, y cada vez en más lugares.
Salta. Chaco. Formosa. Corrientes. La Rioja. Santiago del Estero. Córdoba. San Luis. Catamarca.
Y no solo en cabañas. Buena parte del crecimiento viene del criador comercial, que la usa por dos razones muy concretas:
- Por el vigor híbrido que aporta en las cruzas. La combinación con Angus, cuenta Julia, “genera un ternero colorado increíble”.
- Por la facilidad de parto. Muchos criadores de Brangus y Braford la usan en el primer servicio de las vaquillonas justamente para evitar problemas de distocia.
Los resultados que la pusieron en el mapa
Dos competencias recientes explican por qué la raza está ganando visibilidad.
En La Rural de Palermo 2026, Bonsmara Argentina presentó dos lotes: uno de La Rioja y otro de la provincia de Buenos Aires. Según nos relató Julia, un novillo Bonsmara obtuvo el primer puesto en la jura de carcasas de la tercera categoría, compitiendo contra Brangus, San Ignacio, Tuli, cruzas continentales y cruzas británicas, y fue catalogado como carne prime. Ambos lotes presentaron carcasas con la mejor tipificación disponible en el país.
En el Block Test de Jesús María, realizado del 11 al 13 de agosto de 2026 en la Sociedad Rural de Jesús María, la raza volvió a destacarse: el Gran Campeón Bonsmara de las juras fenotípicas fue el lote 38 de El Mangrullo, establecimiento de Lavalle, Santiago del Estero.
Hay un antecedente que vale la pena rescatar. En la primera edición del Block Test de Jesús María se hizo una cata con cien consumidores. Un novillo nacido en La Rioja y terminado en provincia de Buenos Aires quedó segundo en el análisis sensorial, por encima del Angus. En un país que sabe de carne y que no regala opiniones sobre el tema, ese dato dice bastante.
Una filosofía distinta: no hay un mejor toro
Un detalle que llama la atención a quien viene de otras razas: Bonsmara no hace jura de reproductores como el resto. Está en su estatuto.
La razón es coherente con el origen científico de la raza. “No podemos decir qué toro es mejor, porque cada toro es mejor para un ambiente”, explica Julia. Comparar un toro de La Rioja con uno de la provincia de Buenos Aires no tiene sentido: son dos sistemas productivos y dos ambientes completamente distintos. Lo que se busca no es el mejor animal en abstracto, sino el mejor animal adaptado a tu zona y a tu sistema.
Lo que todavía falta
Hay un pendiente importante, y es el que más nos interesa desde Laurik International: el intercambio genético entre la Argentina y Sudáfrica sigue cerrado.
No se trata solo de que nosotros ganemos acceso a genética Bonsmara. Julia lo plantea en los dos sentidos: Sudáfrica también se beneficiaría con la genética Brangus y Braford argentina, que es muy buena. De hecho, cuenta que colegas sudafricanos le comentaron que, comparando análisis genómicos, la Argentina tiene mejores datos de terneza.
Criadores e instituciones de ambos lados están trabajando para que se abran los protocolos. Es exactamente el tipo de puente que venimos construyendo.
Escuchá la entrevista completa
Esta nota surge de la conversación que mantuvimos con Julia Aras en La Rural de Palermo, para nuestro podcast Senderos Africanos, que hacemos junto a Martín Lehmann.
En el episodio completo Julia cuenta también cómo fue su viaje a Sudáfrica, qué la impactó (“los animales; te diría otra cosa, pero te mentiría”), por qué los productores cordobeses que viajaron con ella juraban estar en las sierras de Córdoba, y por qué está aprendiendo afrikáans.
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Senderos Africanos es un proyecto personal de Hendrik Jordaan y Martín Lehmann dedicado a acercar el sur de África al público de habla hispana. En Laurik International organizamos agritours y asesoramiento para productores sudamericanos interesados en el agro del sur de África.
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